Facultad de Filosofía y Humanidades

CEFH 2020: "Una elección con quórum significa mucho y una forma de agradecer es aumentar el involucramiento"

El Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile fue elegido con un 65 por ciento de aceptación: 462 estudiantes de los 711 que votaron de un universo habilitado de 1.680. Estas cifras, que sobrepasaron el quórum mínimo, marcan un verdadero triunfo de la participación estudiantil, la ciudadanía universitaria y la comunidad.

El equipo CEFH 2020 está  compuesto por siete estudiantes de diferentes realidades, carreras y generaciones que se reunieron con la intención de fomentar la participación real y vinculante. Renata R. Lisboa, en la Secretaría General, es de segundo año de Estudios Internacionales; Tomás Barrera, de primer año de Historia, está a cargo de la Secretaría Ejecutiva; Martin Rendón,  estudiante de Filosofía de tercer año, y Tomi Morales, de segundo año de Filosofía, componen el equipo de Extensión; Macarena Muñoz, de primer año de Filosofía, se encargará de Docencia e investigación; Lucas Ramírez, de tercero de Filosofía, de Bienestar y Finanzas; y Paulina Heredia, estudiante de Pedagogía de primer año, de Comunicaciones.

Tomás Barrera apunta a la importancia de involucrarse, de no ser indiferentes, destacando el trabajo en conjunto como forma de representatividad. “Significa mantener este espacio abierto para quien quiera participar: un espacio libre discriminación, con una perspectiva feminista y disidente". Si queremos cambiar Chile, agrega, tenemos que partir cambiando las cosas que no nos gustan de nuestra Universidad. 

Para Martin Rendón, en este escenario de crisis de participación y desligitimación de las organizaciones estudiantiles, es necesario abordar la desconexión entre la política macro y la política que se da en los espacios. “Una elección con quórum significa mucho y una forma de agradecer es aumentar el involucramiento y velar para que todas las personas puedan participar del espacio. Para nosotros crear un espacio no es un accesorio de la política, sino que es una postura política en sí misma”.

Sobre este punto, Renata R. Lisboa, explica que “entendemos que no es una crisis que se da solamente en esta universidad, sino que es algo que se da a nivel nacional. Como estudiantes de la Facultad queremos partir aquí, considerando que es una crisis profunda y que se debe enfrentar en un largo plazo”. 

La comunidad que viene

Abordar la comunidad es uno de los ejes principales del equipo CEFH 2020, quienes plantean reforzar la cooperación entre carreras, proponiendo vínculos que vayan más allá de “lo académico” y estimulando la participación estudiantil en secretarías y otras organizaciones que existen en la Facultad. 

La pandemia de COVID-19 ha expuesto la necesidad de un campus y la importancia de las experiencias que se dan en estos espacios. Es por ello que el equipo trabaja en un proyecto de Facultad virtual como plataforma que pueda replicar “del modo más fiel posible” la vida universitaria. Hasta ahora han estudiado la integración y fluidez que se puede lograr gracias a  U-Cursos y la red social Discord para lograr conversaciones entre estudiantes de la Facultad. 

Por otro lado, Renata R. Lisboa destaca como un objetivo transversal la Salud Mental, ya que tienen identificada la gran demanda que recibe el equipo de psicología de la Facultad. “Más allá de su ayuda, y junto con formar comunidad, la idea es lograr que les estudiantes puedan ayudarse mutuamente, formando grupos de apoyo para colaborar con el equipo de profesionales”. 

Martin Rendón también señala la importancia de recuperar el rol social de la Universidad, planteando que un espacio que genera conocimiento también debe pensar en cómo distribuirlo. “Es un modo de velar por la justicia social, pero también retomar el valor de las Humanidades, resituándolas en un lugar que no se va a dar por sí mismo”. 

En conjunto con la Dirección de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios (DAEC) existe interés en el monitoreo de las condiciones en las que se encuentra la comunidad, lo que se suma al eje de fortalecimiento de la organización triestamental en materia de vínculos con el estamento funcionario.

Tomás Barrera señala que “cuando nos propusimos construir este proyecto sabíamos que eran tiempos complejos ya que hay una generación que no conoce la Facultad y que no está adaptada al ritmo que da la presencialidad respecto a lo académico. Dijimos que hay que hacer un trabajo con la generación mechona 2020 y con la que va a entrar el 2021”. De allí la importancia de trabajar un eje de Salud Mental articulado con todos los estamentos, en lo académico, lo institucional y como Universidad de Chile. “La generación 2020 le tocó vivir la revuelta popular de octubre, el boicot a la PSU y en ese sentido arrastra con muchas cosas, a lo que se suma que no pudieron tener clases presenciales. La idea es pensar cómo avanzamos a una mejor integración”. 

por Cristian Vergara

Viernes 9 de octubre de 2020